sábado, 12 de noviembre de 2011

El debate electoral: lo que no quieren que sepamos



- Señor Rubalcaba, empieza usted. Adelante.
- Mire, señor Rajoy, lo que pone en su programa...

Madre mía, qué coñazo. Esto de hacerse el demócrata no compensa. Yo que podría estar ahora de comilona con los amigos de la peña, que siempre me ríen las gracias... Si ya lo dicen los periódicos, yo de lo que sé hablar es de deportes. Coño, si supiese hablar en público daría entrevistas y haría anuncios, no me pasaría el día hablando con las ancianitas de los pueblos de Pontevedra. Pero a esto del debate había que venir... y estar aquí, todavía, porque este de la barbita, el amigo de Zapatero, me cae simpático. Su cara me suena. Para mí que le conozco de cuándo Felipe. O de cuándo José Mari. Total, que tiene un pase. Pero aguantar a los míos... eso no se paga con dinero. Y eso que no nos llevamos poco. Espe, liándomela parda cada vez que puede con alguna de las suyas: que si los profesores, que si los hospitales... Joder, si quieren seguir haciendo el vago ya está bien que se pongan camisetas verdes. Cómo si son a lunares amarillos. Si los colegios los vamos a cerrar igual. Y luego está Esteban. Eso ya es cosa de otro universo. Que si dí esto, que si aquello... ¿con tantas cosas cómo quiere que me acuerde de todo? Además, si esto está hecho. Zapatero ya se ha hundido él solo. La única campaña que he tenido que hacer, contra los de mi propio partido. Manda huevos. Y ahora me traen aquí a que cuente lo que voy a hacer. ¿Pues qué va a ser? Lo de siempre, a ver si nuestros amigos vuelven a hacer dinero. Normal que llegue la crisis, les obligan a todos a entrar en el ladrillo. Si les dejaran hacer negocio con la educación, con la sanidad... ahí sí que hay pasta. Pero claro, les pones a todos a hacer casas y dar créditos y la cosa explota. Pero vamos, que para volver a congelar los sueldos de los funcionarios como la otra vez no creo yo que tenga que venir aquí. Lo único bueno de esto es que dejo a Elvira en paz un rato y puede llevarse a Pepe a casa para intimar, que la pobre cuando me tiene allí todo el día, qué necesidad... Ya le dije yo a José Mari que esto era mala idea, que mejor yo a lo mío... pero esto de la derecha es así, me dijo. Así que nada, a tragar. Bueno, eso me gustaría a mí. Hostia, este me está mirando. Eso es que me ha preguntado algo. A ver qué pone aquí en los papelajos de aquí que me ha dado Esteban... ah, sí. Menos mal que esta vez están escritos a máquina y no hace falta interpretar nada...

- Señor (¿Este era Zapatero o el otro? Bueno, yo lo suelto a ver.) Rod... (pues me ha puesto cara rara, este debe de ser el de la ETA. Qué lío.) Pérez Rubalcaba, la cosa es que hay cinco millones de parados. ¡Cinco! Y además usted me miente con insidias que...

Anda que vaya marrón. Que a estas alturas tenga que meterme yo en estos fregados... Pero claro, después de tantos años aquí, digo yo que ya me tocaba. Me ha tocado en la peor parte, pero bueno, si no he estado espabilado, pues nada. Lo que pasa que venir aquí a contar el programa del otro es un poco triste. Pero qué voy a contar del nuestro, si se cae por todas partes. Ocho años de gobierno y no hemos hecho nada de lo que pone aquí, como para convencer ahora a nadie de que sí lo vamos a hacer. Suerte que el programa de Mariano es un truño. No sé quién se lo habrá redactado, pero bueno, al menos esta vez está a ordenador y no tiene que estar mirando su letra veinte minutos... Lo malo de los debates es estar haciendo como que escuchas cuando estás pensando en tus cosas. Es más difícil de lo que parece. Si por lo menos pudiera sacar lo de la ETA, que es lo mío... Joder, encima que he sido yo el que he ganado, y no lo puedo decir en campaña por eso de la conciliación y la paz. Pero entonces, ¿para qué carajo hemos derrotado a ETA? Si es que a José Luis le falta malicia, me cago en la leche. Por cierto, ¿y el plató este? Si parece que estamos en Star Trek. Y para qué queremos una mesa tan grande, si solo estamos dos. Ni que fuésemos a dejar entrar a otros candidatos. Yo no sé quién organiza estas cosas, si con una mesita camilla y dos sillas de mimbre ya tirábamos. Tanto que les gusta ahora a todos la austeridad... Madre mía, este tío no se calla, y no sé que sigue diciendo de empleo. Le voy a interrumpir un rato porque si no me voy a quedar dormido.

- Usted no se ha leído su programa, en la página 56 (Si cuela, cuela, tiene cara de no habérselo leído) dice usted que para crear empleo (Mira qué cara de sepia, he dado en el blanco) lo que hará...

Joder, se ha leído mi programa. Pero si no se lo ha leído ni Soraya, y eso que como cuento infantil promete. Rápido, Mariano, piensa. Tienes que salir de alguna manera de esta.

- Manuel, Alfredito no me deja hablar y quiero terminar. Manuel. ¿Manuel? Alfredo, que este tío se ha quedado en coma...

A ver... Tres horizontal. Doce letras. Sistema político con predominio de dos partidos que compiten por el poder o se turnan en él. Pues no caigo, no caigo... Esto de los crucigramas es un rollo. Me tendría que haber traído la Nintendo DS con el Brain Training, que tiene sudokus y todo... La verdad es que esto de moderar debates está bien. Te sientas aquí a lucir palmito y luego a cobrar. Además, que hoy vengo de un guapo subido, que me he dado el tinte dos veces. Y llevo un bigote bien varonil. Tendría que haberme tomado un café, me está entrando un sueño... Encima estos no dejan de hablar. Y todavía habrá gente en casa que se creerá aunque sea la mitad de lo que cuentan. Si aquí hemos venido por el vino y los canapés. Hay uno de huevas de salmón con queso que he visto antes que estoy deseando echarle el guante. ¡Joder, puto crucigrama! ¡Esto es para licenciados, o premios Nobel, o algo así! ¡Ya nadie piensa en los moderadores! Ahí va, que están callados. El de las gafas me está mirando, eso es que me ha dicho algo. ¿Y ahora qué le contesto?

- Señor Campo Vidal, ¿está usted bien?
- Señor Rajoy...
- ¿Sí?
- Yo...
- Dígame.
- ... ¡Le amo! No puedo callármelo más. ¡Fuguémonos juntos a las Columbretes y vivamos nuestro amor!
- ¡Pensé que nunca me lo pedirías, bribón! ¡Bésame!

Hostia, esto sí que no me lo esperaba. Que Mariano era de la cáscara amarga sí, pero no que le iban del estilo de Campo Vidal. ¡Dios mío, qué beso de tornillo! Se me ha cortado todo el rollo. Bueno, pues yo aprovecho y cierro el debate, que la oportunidad la pintan calva.










1 comentario:

Marinita dijo...

Muy bueno me ha gustado muhco tanto el contenido como la forma de expresarlo, buen trabajo!