viernes, 11 de junio de 2010

Cuestión de sexo (2)



Lo primero de todo, gracias a Javi por hacerme saber que se produjo este dulce momento de humillación (a su manera) de García Serrano, al que recordamos de su elegante manera de opinar sobre un tema. Me voy a prodigar  en el comentario del vídeo. Perdonadme, pero no tiene desperdicio.

"Yo periodísticamente no soy gran cosa".
Gracias por la aclaración, con lo de 'guarra', 'puerca' y 'zorra repugante' no nos valía para deducirlo nostros solos. NECESITÁBAMOS su confeisón pública. En todo caso, disfrutemos de las pocas verdades que este hombre dirá jamás.

"Mi padre sí que era un maestro [...] yo sé que las palabras que pronuncié, allá donde está, que no es otro sitio que el cielo pues le hirieron tanto como a usted".
Obviamente. Qué duda puede cabernos. Porque bien está que la zorra esta, perdón, la Consellera Geli (todo lo malo se pega), se moleste por unos insultos que tampoco son para tanto (que blanditos son estos de izquierdas para los palos que han recibido, coño); pero en el cielo... ¡Ay! En el cielo todo se magnifica, es como una especie de Gran Hermano (el de la Milá, no el de Orwell, esto segundo es más cosa de la Santa Madre Iglesia): que si Súper (que en el cielo es Dios) mi hijo insulta a una puta catalana pervierte-niños, que si quién se ha comido el yogur... Lo sé, lo que acabo de decir tiene el mismo sentido que la monserga de García Serrano con su padre.

"Están [las palabras] diametralmente alejadas del estilo que el me enseñó y que evidentemente no aprendí en profundidad".
Ni en profudidad, ni por encima, ni las cuatros cosas más básicas (eso no se toca, niño, son eso no es juega, en el salón no se come...). Vamos, de hecho me atrevería a decir que este señor no ha aprendido nada en su puta (si María Magdalena era puta y sale en la Biblia, yo puedo decirlo sin ir al infierno) vida. Por no aprender, no ha aprendido ni a peinarse. Pero eso es otro tema.

"Señora Geli, le pido perdón EN EL PLANO HUMANO".
Porque a mí, lo que es sus ideas de zorra puerca violadora de niños para su diversión, me sigue dando mucho, pero que mucho asco.

"Ahí donde tirita el hombre que ha sido ofendido".
Para esto directamente necesito un filólogo que entienda del tema del castellano del siglo XVII, pero creo que quiere decir que una guarra como ésta debería estar en la calle pasando frío, como ramera que es. No me hagan caso, es libre interpretación.

"Si tú me das permiso, pues hombre, me parece que yo esta noche no tengo casi nada más que aportar a la mesa, me gustaría que me dieras licencia para abandonar la mesa esta noche".
Esta noche y las que hagan falta, hijo mío. Es más, opérate, sácate el pasaporte, sácate la nacionalidad kajajistaní, hazte monje de clausura, pero por lo que más quieras: NO VUELVAS.

"En cualquier caso el jueves que vienes vas a estar aquí. Eso está más claro que al agua".
Demasiado bonito para ser verdad. Ya se sabe, los finales felices son cosa de los cuentos (lo mismo García Serrano padre desde el cielo puede hacer algún apaño...)

Por cierto, que no es por pensar el mal, pero esta emotiva y conmovedora disculpa (¿dije 'disculpa'? Quería decir egolatría inútil, disculpad) llega después de que la Conselleria de Salut de la Genralitat de Catalunya haya interpuesto una demanda contra este sacrosantísimo defensor de los valores de la luz y la verdad a través del rigor periodístico. Ah, no, que hablaba de Intereconomía y de Eduardo García Serrano. Perdón otra vez (cosas de la edad).

2 comentarios:

Víc. dijo...

lamentable que aún no hayan censurado esta cadena por homofobia, apología del fascismo, xenofobia... muy lamentable

pobre padre del tipo este, pobrecito, debe de sentirse muy mal (porque la señorita Geli no, verdad?)

en fin, un saludo
:)

Juanlu_001 dijo...

A mí me ha parecido un ejercicio de falsa humildad lamentable, aparte de una parrafada sobre el cielo y su padre en él completamente innecesaria. Me estaba dando urticaria verlo.

Podía haber mentado menos a su padre, que Dios se lo tenga en conserva, y haber mentado más a la consejera que ultrajó. Pero en fin, el próximo día volverá a estar ahí, eso está más clarito que el agua.