lunes, 30 de marzo de 2009

A Maurice Jarre



Hoy ha muerto un grande de Hollywood. No es un gran actor, no. Nadie le ha visto frente a una cámara descarnándose. Tampoco es un gran director. Nadie le ha visto dando órdenes aquí y allá en un plató, ni cortando la actuación toma tras toma. No es ni siquiera un guionista. No ha escrito grandes historias, no ha engendrado grandes personajes. Nada de eso.

Maurice Jarre ha dejado hoy un inmenso vacío en la música del séptimo arte. Los amantes del celuloide se habrán conmovido con la historia de Yevgraf Zivago, o habrán soñado con los beduinos tras la huella de Lawrence de Arabia o habrán deseado adquirir un Pasaje a La India. Tras todo esto estuvo la magistral batuta de Jarre. Tres Óscar se quedan muy cortos en la composición de este maestro. Hoy se ha ido para siempre en Los Ángeles, muy lejos de su Lyon natal, pero siempre quedará su maravillosa huella en las grandes obras del cine donde puso sus notas. Si alguien no sabe nada de esto, es el momento de ver cine con mayúsculas, en homenaje a Maurice Jarre.

Suerte donde quiera que esté, maestro.

1 comentario:

Samu dijo...

Un gran compositor que recibirá el reconocimiento que merecía ahora que ya no puede componer obras maestras de la historia del cine. Ironías del espectáculo.